viernes, 10 de febrero de 2017

La versión más dulce de Pandora

Una vez abierta la caja de los truenos y con ello haber desatado la peor tormenta que se recuerda, desde hace siglos, en su apacible lugar de residencia, Pandora decidió volver a cerrarla por un tiempo. 
Pandora era una mujer sensible, inteligente y paciente. Y a su vez tenía una enorme fuerza que brotaba de su corazón. 
Durante mucho tiempo, había decidido ocultar ese poder. Era conocedora de lo que eso suponía e incluso ella misma temía utilizarlo porque sabía muy bien que sus efectos podían ser devastadores. 
Pandora era conocida por su dulzura. Su mirada era cálida, brillante y transparente. No era capaz de ocultar nada, porque sus ojos azules la delataban.
Sólo ella conocía el alcance de su poder. Y fue ella quien decidió ocultarlo bajo esa apariencia de dulzura y aparente debilidad. Pero llegó un día, en el que le tocaron aquello que más quería y fue entonces cuando decidió que era hora de demostrar su poder. 
Fue, a partir de ese momento, cuando Pandora empezó a ser respetada, por tod@s aquell@s que la rodeaban. Para nada perdió su dulzura y su tranquilidad, pero ahora todo el mundo sabía, que de lo más profundo de su corazón nacía una inmensa fuerza capaz de mover montañas; bastaba tan solo que ella se lo propusiera y la dejara fluir.

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