jueves, 2 de febrero de 2017

Hoy

Hoy, después de bastante tiempo guardándome dentro de mí cosas que tenían que haber salido hace semanas, mi vaso se ha colmado. Seguramente, no era ni el día indicado, ni las formas han sido las que más me hubieran gustado. Pero, hoy, después de hace mucho tiempo he vomitado. Sí, he vomitado, en todos los sentidos que esta palabra tiene. Desde el más literal, al más metafórico que le podamos otorgar. 
Soy una mujer de carácter, de mucho carácter; y sentir, que me utilizan o sentir que estoy en un segundo plano, no me gusta, no me ha gustado nunca. Durante muchos meses, me he trabajado distintos aspectos de mi forma de ser. He conseguido llegar a una capacidad de autocontrol, que ni yo misma pensaba que sería capaz de alcanzar. He conseguido trabajarme mi paciencia hasta límites muy elevados. Pero, hoy, mi capacidad de aguante, se ha visto superada. 
Por nada del mundo voy a permitir que la inseguridad y el miedo se instalen en mi vida de nuevo. Ahora, ya no. Y más, cuando después de que lo que viví hace un tiempo, me ha dado la capacidad de afianzar mis creencias, mi verdadera forma de ser. Ahora estoy muy segura en todos los aspectos de mi vida. Y sí, mi carácter es fuerte. Soy así. Quiero poder decir lo que pienso y lo que siento, sin miedo. Y quiero poder luchar por la persona que quiero en igualdad de condiciones. Sino, no hay juego que valga. 
Hoy, después de mucho tiempo, puedo decir que he vomitado. Y ahora, aún con el malestar que precede a esta reacción biológica, siento que lo que quiero está afianzado muy muy dentro de mí. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario