viernes, 24 de febrero de 2017

A oscuras, en silencio...

Esta mañana muy tempranito, justo antes de irme a trabajar, he ido a despedirme de tí, al igual que todas las mañanas. Siempre te doy un besito y te digo que te quiero mucho. Hay días, como hoy, en los que además me quedo un ratito sentada a tu lado. A oscuras, en silencio, escuchaba tu respiración. Era tranquila, pausada, feliz. En ese preciso instante, han venido a mi mente tantas imágenes... Imágenes de todo lo que hemos vivido juntos. Te vas haciendo mayor, ya no eres el niño pequeñito que llegó hace unos años. Poco a poco te vas convirtiendo en un hombrecito. Recuerdo todos los instantes que hemos compartido a lo largo de todo este tiempo: nuestros largos viajes en coche, solos los dos, contando camiones, animando a nuestro pequeño coche para adelantarles cuando podíamos, cantando a ratos... la verdad es que cuatro horas de viaje dan para mucho; nuestros bailes en casa; los paseos por la ciudad, nuestras innumerables tardes en los parques... y tantas cosas buenas. Como suele ocurrir, también nos han tocado momentos más complicados. Durante estos años, ha habido momentos difíciles, de incertidumbre, de muchas preguntas que esperaban respuestas y que en muchas ocasiones han llegado de forma muy lenta, hemos pasado por situaciones complicadas, en algunas ocasiones te ha tocado vivirlas a tí y a mí ser tu apoyo, y en otras ha sido al revés. Siempre he dicho que eres un niño que tiene una historia muy rica en experiencias. Eres un ser maravilloso. Y a pesar de que en ocasiones sabes como hacerme perder la paciencia, cada día que pasa disfruto más de compartir mi vida contigo. Me encanta enseñarte lo poco que se. Me encanta ver como maduras y creces día a día; aunque siendo sincera, otra parte de mí (esa de madre protectora) está asustada de ver lo rápido que pasa el tiempo. Eres un ser especial, sensible a los demás y con una gran habilidad para las relaciones sociales. No se lo que nos depara el destino, pero deseo que sea lo que sea nos permita a los dos ser lo más felices posible. Eres el mejor regalo que me ha hecho la vida. Contigo, tengo la suerte de crecer y aprender cada día, de ir haciéndome mejor madre y mejor persona. 
Me encanta tenerte a mi lado en este momento de mi vida. 
Y desde luego mientras pueda, seguiré dándote las buenas noches y los buenos días, con un besito y diciéndote te quiero.

No hay comentarios:

Publicar un comentario