He empezado este año de forma tranquila, igual que acabé el pasado. No se si serán los años, o el aprendizaje de este último, lo que me ha permitido, por fin, aprender a ser más paciente. Al fin, puedo decir que tengo paciencia.
Me doy cuenta de que las cosas me afectan de forma diferente, incluso algunas de ellas, ni tan siquiera lo hacen. He aprendido a filtrar aquello que es importante de lo que no lo es tanto.
Sigo escuchando a mi corazón; sigo creyendo en mi intuición.
Me concedo pequeñas licencias.
Disfruto de mi tiempo.
Disfruto de mi espacio.
Disfruto de mi soledad, y a la vez disfruto con la compañía de mis amig@s y de las personas que quiero. He recuperado esos momentos increíbles donde las horas pasan alrededor de una mesa en compañía de aquellas personas a las que verdaderamente aprecias.
Disfruto de las pequeñas cosas de la vida, de aquellas que para mí son realmente importantes.
En este año que ha terminado he aprendido muchas cosas. Ahora, que empieza este nuevo, me doy cuenta de lo que ha supuesto para mí. Era algo necesario. Realmente necesitaba recorrer este camino. Necesitaba llegar a este punto en el que ahora me encuentro. Necesitaba volver a ser yo.
P.D: reir, llorar, cantar, bailar, sentir, amar...

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