domingo, 8 de enero de 2017

Conexiones

Soy una persona bastante intuitiva, me resulta sencillo sentir, percibir, captar... sensaciones, vibraciones... de aquello que me rodea. Esto me pasa cuando estoy bien conmigo misma. Cuando me siento tranquila y segura de lo que soy; en esos momentos, es cuando soy capaz de absorber la energía de lo que me rodea. Y a la vez, soy capaz de transmitir a los demás. Esto tiene su parte buena y la menos buena, porque a la hora de percibir, lo mismo puedo percibir las sensaciones positivas, que las no tan positivas como  la ansiedad. Y en este último caso, no importa tener a la persona cerca de mí. En ocasiones, cuando estás muy conectad@ a alguien, eres capaz de sentir lo que esa persona siente, ya sea bueno o no tan bueno. De esto fui consciente hace años. Me dí cuenta de que era capaz de sentir aquello que sentían personas muy unidas a mí, a pesar de la distancia. Después, durante unos años, me desconecté del mundo, me desconecté de las personas, me desconecté de lo que soy. Me estuve negando a mí misma, lo que en realidad soy. Pero la realidad es tozuda (más que yo...) y al final, no puedes negar lo evidente. Ahora, vuelvo a ser yo; soy capaz de sentir lo que hay a mi alrededor y en lugar de rechazarlo, lo hago mío y lo transformo en algo positivo, tanto para mí, como para aquello y aquell@s que me rodean.  

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