martes, 31 de enero de 2017
El paso del tiempo
Esta mañana he tenido una conversación sobre el paso del tiempo. Ha sido un pequeño ratito que ha conseguido arrancarme una sonrisa y por supuesto me ha dado tema para pensar. A medida que te vas haciendo mayor, creo que la sensación de que el tiempo pasa más rápido, aumenta. Para mí, esto empezó a pasar desde el momento en el que me convertí en madre. Los días, las semanas vuelan... y que decir de los trimestres... y de repente, otro curso que termina, otro verano por delante... Ves como tu pequeño, ya no es tan pequeño. Y tú, también vas cambiando; el tiempo también pasa para tí, y por supuesto para tod@s l@s que te rodean. Lo cierto es, que no me asusta el paso del tiempo. Ver como esto sucede quiere decir que estás viv@. Lo importante es permitirte crecer como persona, mejorar en todo lo mejorable. Debes permitirte vivir con intensidad, ser feliz y por supuesto estar en paz contigo mism@, porque eso es lo que quedará el día en el que te vayas. Nuestra esencia es lo que quedará entre nuestros seres queridos. Y esa esencia debería de ser lo más pura posible, para que así nos recuerden como de verdad éramos, como de verdad somos y así poder seguir conectad@s con ell@s. Estoy convencida de que si esto se consigue, la conexión continua, a pesar de que ya no estés presente en su día a día. Una parte de tí, seguirá viviendo en aquellos seres que realmente consigan esta conexión con tu esencia. Creo firmemente que el paso del tiempo nos tiene que servir también para irnos preparando para la transición que nos espera a tod@s y que no sabemos en que momento llegará. Si nos paramos a pensar, son muchas cosas para tener en cuenta; pero aunque el tiempo pasa, lo importante es que tenemos ese tiempo para hacerlo.
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