Me gusta el mes de enero, porque poco a poco los días se van alargando.
Las horas de luz aumentan minuto a minuto.
Cada día que pasa, es un poquito más largo.
La claridad se va abriendo paso.
Los días oscuros y tristes van quedando atrás.
Poco a poco la primavera va anunciando su llegada.
Los almendros comenzarán a florecer con el frío y el sol de estos días.
Este momento me parece mágico.
La vida se abre paso poco a poco en esas duras condiciones de invierno.
El calor del sol, hace posible que las flores comiencen a brotar.
El duro tronco se va abriendo.
Y poco a poco... el milagro de la vida vuelve a ocurrir.

No hay comentarios:
Publicar un comentario