![]() |
| Cerezos en flor |
Durante estos meses he pasado por distintas etapas en las que he ido aprendiendo que no es bueno controlar los sentimientos, y mucho menos engañarse a uno mismo, repitiéndote como un mantra, algo que no es cierto.
He aprendido que no se puede controlar lo incontrolable. Y que en ocasiones las cosas más inesperadas pasan. Y precisamente, por ser inesperadas, no son controlables. Y, precisamente, por ser inesperadas, son inevitables.
Hoy, alguien me ha recordado que todo sucede por alguna razón. Y lo que hoy parece inexplicable, y te provoca cierta desazón, tiene sentido. Y si ha pasado es por algo. Es porque quizás sea la antesala de algo mejor.
Lo que sí es cierto, es que estos meses, estas semanas, me han permitido aprender que el presente es un regalo. Y por fín, he aprendido a vivir ese presente.
He re-aprendido a escuchar a mi corazón. Estoy aprendiendo a que razón y corazón, dialoguen.
Me he permitido, el dejarme sentir.
Y estoy aprendiendo a disfrutar de los regalos que me brinda la vida.
Porque realmente, todo sucede por alguna razón.

No hay comentarios:
Publicar un comentario