viernes, 28 de octubre de 2016

Silencio

Y de repente... silencio.
Viernes tarde noche.
Desde hace un año, era uno de mis momentos especiales de la semana; mejor dicho, era: Mi Momento
Hace un año, decidí cumplir uno de mis sueños, apuntarme a un grupo de batucada. Siempre, desde niña, he estudiado música, pero la percusión, era una de mis asignaturas pendientes. Por suerte, o por desgracia, soy música, soy ritmo, es algo superior a mis fuerzas. Es algo que surge de muy dentro de mí. No puedo evitarlo. 
Hasta que no estás dentro de un grupo de batucada, no sabes la fuerza que se transmite dentro. La fuerza de la percusión, la alegría de las personas... eso te provoca un subidón tal de energía, que me resulta imposible encontrar un símil para comparar. Esa fuerza, esa energía, se contagia. Y hoy, ha sido si cabe muchísimo más especial. Hoy, todos sabíamos que era el último día y por eso creo que hemos tocado con más ganas. Con cierta tristeza dentro de nosotr@s, pero lo que hoy se respiraba en esa habitación, tenía más fuerza que cualquier fuente de energía que podamos imaginar. 
Sonido, fuerza, alegría, música, y de repente ... silencio.
Pero... esto no acaba aquí...
Ahora... no.

No hay comentarios:

Publicar un comentario