martes, 18 de abril de 2017

Paseando



Durante estos últimos días he disfrutado de mucho tiempo al aire libre, compartiendo paisajes, sensaciones, espacios, conversaciones interesantes con amig@s y demás personas especiales de mi vida. En alguno de estos maravillosos instantes han llegado a mi mente retazos de dos conversaciones, que tuvieron lugar hace no mucho tiempo, pero si que ocurrieron en días y con personas diferentes. Ambas me comentaban que les resultaba admirable, mi capacidad de perdón. Me recordaban que después de haber vivido momentos complicados, me hubiera recuperado de la forma que lo he hecho y fuera capaz de encontrarme en la situación personal en la que estoy actualmente. Por supuesto que todo esto es cierto. Lo he comentado en otras ocasiones, el tiempo de calidad que he dedicado a un intenso trabajo personal ha dado sus frutos; pero en todo esto, también, juega un papel muy importante, mi forma de ser ( sencilla, transparente, sin dobleces...) y por supuesto las enseñanzas recibidas de mi familia. De ell@s aprendí a enfrentarme a los problemas, a superar situaciones complicadas, a tirar hacia adelante con fuerza, con apoyo de aquell@s a l@s que más quieres, pero sobre todo con sinceridad, sin mentiras y sin rencor. 
El tiempo todo lo cura. El tiempo todo lo coloca en su sitio. El tiempo nos pone a cada un@ donde nos corresponde. Tres frases muy repetidas, muy escuchadas, muy presentes en las conversaciones cotidianas. Pero lo cierto, es que no se puede pretender que todo caiga por su propio peso. Si realmente quieres que las cosas cambien, hay que poner de parte de cada un@; se requiere un poco o un mucho de esfuerzo a personal. La ley de la Gravedad, por supuesto que ayuda, pero en los problemas de física. En lo que se refiere a trabajo personal (sentimientos, emociones, sensaciones...) hay que hacer uso de algo más que de las leyes de la física. Sin menospreciar para nada el trabajo del señor Newton, y mucho menos sin olvidar las muchas horas dedicadas al estudio de esta materia, creo que para hacer que las cosas cambien a nuestro alrededor hace falta que dediquemos un tiempo valioso a trabajarnos diversas cuestiones a nivel personal. Nadie tiene en sus manos la verdad absoluta. La escala de grises y de otros colores es inmensa. Pero lo más importante de todo, es saber como enfrentarte a los problemas, buscándoles la mejor solución posible, sin causar daño a los que tienes alrededor y enviando las mentiras a lo más profundo de un agujero negro de los que existen en el espacio exterior. 

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