Hace siete años, me hicieron lo que es el mejor regalo de mi vida. Me dieron la posibilidad de ser tu mamá. La adopción era mi única elección para ser madre. Era una decisión que tomé siendo adolescente. Y al fin se cumplía. Al fin se hacía realidad. Que le voy a hacer si soy así de obstinada. Cómo bien me dijo una vez mi padre, siempre consigo todo lo que me propongo.
Hoy, esta imagen ha venido a mi mente. En un día como hoy, nos plantearon la posibilidad de que te unieras a nuestras vidas. Y fue, exactamente el día de nochebuena, cuando ese sueño se hizo realidad. El olentzero, pasó por nuestra casa bien prontito por la mañana.
Cuando hago balance de lo que han sido estos siete años, veo los momentos duros que hemos pasado juntos. Los miedos, las dudas, las incertidumbres... pero también veo todo lo bueno: los progresos, la gente maravillosa que nos hemos ido encontrando por el camino y que han hecho posible que lleguemos a donde hemos llegado, las alegrías, el brillo de tus ojos color miel.
Y lo mejor de todo, es que esto no ha terminado. Este camino sigue, y ahora es sin duda más especial.
Me doy cuenta de que a pesar de no haberte parido, eres lo más parecido a mí que hay sobre el planeta Tierra. Como bien dices... eres una mica caparrut ( y quien soy yo para llevarte la contraria...).
Hoy, es un día especial. Hoy, no quería salir de casa. Y cuando te he oído, me has trasmitido tu alegría. Y por tí, sólo por tí, voy a hacer un tremendo esfuerzo por enfrentarme a mis miedos tontos.
Mi cielo, eres mi única verdad. Eres mi pequeño gran príncipe. El único motivo por el que me enfrento a mis temores cada día. Eres, ese trozo del mismo cristal, y estábamos destinados a encontrarnos.
Como te digo cada día, susurrando antes de que te duermas: T'estim molt!!!
Adelante con fuerza !
ResponderEliminar