sábado, 3 de noviembre de 2018

Batiburrillo color esperanza

Llevo unos días pensando y analizando muchas de las ideas que llegan a mi mente. Noticias con las que nos bombardean el día a día. Intensas lluvias, torrenciales en casos cada vez más frecuentes, vientos de fuerte intensidad... La Madre Tierra nos habla y parece que la especie humana no la escucha. Parece lógico, puesto que l@s human@s estamos muy ocupad@s con nuestr@s vidas como para pararnos un momento y atender a lo que realmente debería interesarnos. Hoy mismo, me preguntaba cual fue el momento en el que nuestra especie dejó de escuchar y sentir el mensaje de la naturaleza. 
Lo bueno de tener tiempo para mí, es que me permito pequeñas licencias para pensar y darle vueltas a detalles para los cuales, antes creía que no tenía ni tan siquiera un momento. Ahora sí. Afortunadamente.
Escucho y leo noticias. Procuro hacerlo de forma plural, porque la objetividad es algo que por desgracia también se ha perdido. 
Miro a mi alrededor y veo infidelidades, mentiras...
Abusos de poder. La justicia ha perdido su imparcialidad.
Lo cierto es que hay días en los que la realidad que nos rodea, supera con creces a la ficción. 
Pero afortunadamente, siempre me he considerado una mujer con criterio. A pesar de haber cometido errores (como la mayor parte de los human@s), asumo las consecuencias de los mismos. Aprendizaje, una constante en mi vida. 
No me gustan las mentiras, ni decirlas, ni recibirlas. 
Soy coherente con mis ideales; los aplico en mi vida diaria e intento transmitírselos a mi hijo. 
Hoy, sin ir más lejos, he hecho un ejercicio de reflexión y a pesar de que el día había comenzado bajito de energía, el resultado ha sido enriquecedor. La energía se ha multiplicado en mi interior de forma mágica, simplemente pensando en aquello que me rodea y en lo mucho que me aporta en mi vida diaria. Siempre he dicho que me considero una mujer muy afortunada por todo lo que tengo y hoy ratifico esta afirmación por enésima vez. 
Sin más compañía que la música, la soledad y la cálida luz de las velas he logrado plasmar un batiburrillo de ideas y darles un toque de color esperanza.  

" Si fuéramos capaces de escuchar atentamente aquello que nos rodea, a nuestro entorno, a nuestros corazones, la vida sería completamente diferente y no serían necesarias las mentiras"

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