De repente, en su cabeza, irrumpe una interesante conversación que tuvo lugar hace unos días. Y mientras toma su café, coge un papel y un bolígrafo y comienza a escribir, todo lo que llega a su cabeza. Ideas, esquemas, puntos a considerar... todo se agolpa en su mente. Pierde la noción del tiempo, cómo habitualmente le sucede en estos casos.
Que sensación más maravillosa, ver que alguien te ha sabido transmitir una idea, un proyecto, algo muy especial.
Al llegar a casa, te sientas a poner un poco de orden en esas notas, para que así sea más sencillo comprenderlas y darles una utilidad.
Resumen de un día interesante, verdaderamente enriquecedor e ilusionante y que te llena de esperanza, porque entre todo el ruido de fondo de estas últimas semanas, te demuestra que existen pequeños rayos de luz que iluminan la oscuridad que pretende envolvernos. Al igual, que ocurre en el maravilloso libro de Michael Ende, La historia Interminable.


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