Un manto de estrellas cubre tu piel.
La luna te arropa, te abraza, te susurra preciosas historias de lejanos países, de otras vidas, de otros tiempos.
El viento, sopla ligero y se lleva consigo la capa de nubes que poco a poco se han interpuesto entre las estrellas y tú.
De nuevo su brillo te ilumina, te reconforta, te relaja.
Ahora, eres tú la que le hablas a la luna. La que le cuentas tus historias, tus sueños, tus deseos.
Te sientes protegida bajo ese inmenso manto de estrellas.

Excelente alusión a La LLuvia de Perseidas de ayer. Y la ilustración también es fabulosa.
ResponderEliminarTe invito a mis bitácoras telescópicas:
-Monsú Porasagú
-Juanelen de Kerguelen y
-Nekyelus Wawrila
Gracias!!!!
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